lunes, 25 de abril de 2011

Sorpresa

Recorrió el pasillo como lo había recorrido tantas otras veces, ya casi sin pensar. Era un zombie de vacaciones, dopado por la mezcla de paz y sueño que causa permanecer en la misma ropa y en el mismo edificio por un período superior a doce horas. Abrio la nevera y, sorprendentemente, nada había cambiado en los quince minutos desde su ultima revision. Seguía vacía. Derrotado, cerró la puerta y maldijo en silencio.

Recorrio el pasillo y se detuvo en seco en el medio, cuando notó en el piso una pequeña araña color arena. No sintio miedo ni sorpresa, apenas una ligera curiosidad y un poco de bondad, un parpadeo de conciencia. Tuvo cuidado de no pisarla al pasar sobre ella y siguio su camino.

"¡Quieto ahí!"

Instintivamente asustado y sin entender nada, se volteó despacio y sin hacer ruido. La vio ahí donde la había dejado, en el piso, con un revolver en mano.