domingo, 28 de marzo de 2010

Mayor

La tome del cuello y apreté. Que delicada se sentía. Pase mi mano ligeramente sobre su cuerpo. Esperaba, quieta, callada. La acaricie; soltó un pequeño gemido. Que voz tan dulce. Apreté mas. Fui moviendo mi mano poco a poco, apretando y soltando acá y allá, siempre acariciándola tiernamente, siempre mi mano apretando su cuello. Tosió. Así no. Gimió. Ahí si.

Poco a poco.

Así conocí jugando su cuerpo.

Así aprendí la escala mayor.

Cuatro

Se me antojo esta noche robarle cuatro cuerdas al tiempo

Romper el silencio

Olvidarme de las normas

escalas

acordes y tiempos

Inventar canciones entre el ruido

Que las disfrutemos yo y el viento

viernes, 19 de marzo de 2010

El fin de las palabras

Y si escribo es porque odio la palabra. Quiero destruirla, violarla, que se pierda y se olvide. Que nadie recuerde lo que significa ninguna frase, ninguna letra, ningún punto ni coma. Que se quemen los libros. Que se borren los bits. Que se vuelvan manchas de tinta y nada mas. Que se pierda la voz del mundo. Que el mundo entero olvide como hablar. Ay, que bello sera entonces, cuando no los tenga que oír. Cuando la única voz sea la voz del viento. Cuando se acaben las mentiras, cuando se acaben las palabras.