miércoles, 16 de diciembre de 2009

Reflejo

Hoy mi reflejo se quiso burlar de mi mientras salia de la ducha, pero no lo deje. Nos burlamos los dos.

sábado, 28 de noviembre de 2009

Kynikoi

"Todos me abandonaron. Todos me traicionaron. Malditos. Dizque amigos. Ladrones. Bah. Tú fuiste el único que nunca me abandonó. Tú siempre estuviste a mi lado." Dijo con voz áspera, casi imperceptible. Las arrugas de su piel se mezclaban con las arrugas de su ropa, y su corazón con la dura madera en que se sentaba.

"Nunca me pediste mas de lo que te di. Eras feliz conmigo."

Tosió, escupió, se iba a ensuciar el piso pero ya no importaba, ya nadie vendría. Nunca vinieron a visitar, y ya no había nada que vender.

Sus ojos se aguaron y revivió el dolor de la traición, y con el la furia.

Despertar. Día. Tras. Día. Nada. Todo. Se llevaron todo.

Se habían ido. Se escaparon. Se llevaron en una maleta el sudor de su frente. En esa maleta se fue su vida, entre rectángulos de papel pintados.

"¿Por qué, por qué, por qué?" lloriqueo. Sus lagrimas corrían por sus arrugas.

"Tú fuiste el único. Tú fuiste el unic-". Entre lagrimas y sollozos se apagó la voz del viejo antes de poder terminar la frase.

El raquítico perro al que le hablaba lo seguía mirando tranquilamente, como había hecho todos esos años. Sus ojos grandes, negros, brillantes, fijos en el azul ahora apagado de los ojos del viejo.

"Hijo de puta." Pensó el viejo, mientras sentía como se hundían los colmillos en su piel.

jueves, 19 de noviembre de 2009

Las calles

Todas las calles conducen a roma y todos mis pensamientos conducen a ti, cargando con ellos todas las maldiciones que el amor te pueda desear. //

domingo, 15 de noviembre de 2009

(Ideal)ista

Pasé junto a él en el camino.

Sobre un caballo muerto miraba orgulloso el horizonte

mientras el mundo lo dejaba atrás.

martes, 3 de noviembre de 2009

Inapropiado

Me miro mal tu familia aquel dia en el cementerio.
Yo intentaba ver tu corazón,
ellos creían que miraba tu pecho.

jueves, 29 de octubre de 2009

Fantasmas

Busco en mi lecho
Rastros de su calor

Busco en el viento
Rastros de su risa

Busco en el agua
Rastros de sus besos

Busco a rastras
fantasmas.

sábado, 17 de octubre de 2009

Manifiesto

Hoy, Sábado 17 de Octubre del año 2009, yo, Maurizio Elias Dikdan Pietrosemoli, Venezolano, mayor de edad, nacido en la ciudad de Maracaibo, Estado Zulia el día 11 de Julio de 1991, C.I: 19.646.588, Bachiller en Ciencias, estudiante universitario, en completo uso de mis facultades mentales, ME DECLARO:

1) Carente de interés por la imagen que la sociedad tenga de mi como producto directo de (a) mi vestimenta, (b) mis actitudes, (c) mi manera de hablar, (d) mis ideas, (e) mi sabor, (f) mi color, (g) mi olor, (h) mis gustos.

2) En oposición directa a (a) la imposición de reglas sobre el debido comportamiento de parejas o grupos de amantes, (b) la intervención de terceros de cualquier manera en las decisiones de dichos grupos, (c) el gobierno actual, el anterior, y el futuro, (d) toda labor llevada a cabo sin pasión, (e) la noción de que la labor del ingeniero es la misma que la del gerente, (f) la noción de que toda carrera que no caiga dentro del vocablo popular (véase: arte, ciencia) es para "muertos de hambre".

3) Apoyo incondicionalmente (a) las demostraciones publicas de afecto, (b) las demostraciones publicas de arte, (c) las demostraciones privadas de afecto, (d) la devoción de la vida a la búsqueda de la felicidad por cualquier medio, (e) la libertad individual, (f) la privacidad.

Hagase constar a todos los partidos interesados.

Maracaibo, 17 de Octubre del 2009.

lunes, 12 de octubre de 2009

Koan

Un hombre pasó toda su vida estudiando el Zen. Estudio bajo los mas grandes maestros de su época con devoción, deseoso de alcanzar la iluminación. En su lecho de muerte, al tomar su ultimo respiro, no ocurrió nada extraordinario. Entonces se ilumino.

- Anónimo

Koan leído en la pared de un baño en una estación de servicio en la carretera Lara-Zulia.

domingo, 3 de mayo de 2009

Pedro Ríos, hombre trabajador.

Pedro Ríos, orgulloso propietario de un apartamento frente a los canales de navegación en Barcelona, estado Anzoategui aun mira con una mezcla de nostalgia y recelo la indumentaria que lo acompaño desde la salida de su pueblo natal hasta el fin de sus días de viajero.


Oriundo de una pequeña comunidad en la región central del país, hijo de campesinos, hermano de vagos, Pedro Ríos decidió drásticamente cambiar su vida el día 12 de Abril de 1949, cuando a sus dieciocho años se despide de su amada familia y su destino de campesino para buscar fortuna en otras tierras. Con poco mas que un par de alpargatas, pantalón, camisa y su bastón, de cara al mundo se va el hijo predilecto con mas fe que posibilidades de sobrevivir.


Sus viajes lo llevan a conocer el largo y ancho de su nación, viajes que prueban muchas veces mas arduos de lo que el joven esperaba y que muchas veces lo hicieron dudar de su decisión, mas de la adversidad se desarrolla el carácter, y Pedro Ríos aprendió a ser hombre, a hacerse respetar y querer por aquellos a quienes conocía. A pesar de esto, su noble naturaleza lo hacia propenso a ser víctima de aquellas naturalezas menos nobles que tanto abundaban en su nación, y no fueron pocas las veces en que tras un largo periodo de trabajo se encontró de nuevo con poco mas que un par de alpargatas, pantalón, camisa y su bastón.


Uno de estos momentos se marcaría mas que los otros en la memoria del Señor Ríos, como era conocido por sus vecinos en Barcelona, y marcaría también el fin de sus días de viajero.


-- “A lo mejor no te puedo recitar el manual” – le dijo al dueño del camión –“, pero de que te lo arreglo, te lo arreglo. Llevo media vida montado en estos bichos.”.


Fue así como logro su posición de mecánico de camiones en la estación de servicio que se encontraba entre dos pueblos, iguales a tantos otros que ya había visto. Un trabajo poco satisfactorio, pero bien remunerado. No tardo mucho antes que la combinación de buena paga y trabajo molesto hicieran que el Señor Ríos decidiera que era hora de un cambio, y recogiendo lo que había ahorrado se marcho de aquel lugar, igual que tantos otros lugares y sus pestes a aceite y gasolina. Siempre hacia adelante, sin un rumbo real y dando muestra de su nobleza al creer en la de los demás, no tardo mucho para que volviera a caer en desgracia.


Así se encontraba aquella soleada tarde en que con cansancio, sed y hambre llego a un pueblo que no conocía. Busco por todo el pueblo, pero no consiguió a nadie que le brindara siquiera un pequeño almuerzo. Llegando al limite de la desesperación, vio que se había salvado. Una gallina – ¡Y que gallina! - Fuera de su corral. Blanca, gorda, hermosa. “Si no me brindan, me brindo yo.” Que buen sancocho haría. Corrió y corrió tras la gallina – No podía ser. Un hombre en tan buen estado no podía atrapar a esta gallina. Sin darse cuenta, en su persecución se había alejado del pueblo en el que estaba.

Cuando estaba a punto de desistir y ponerse a mendigar, vio que la gallina se detenía frente a el y ponía un huevo. “Bueno, por lo menos para no morir de hambre sera.” Se acerco y lo tomo, pero algo no andaba bien.


Alzo la vista y la gallina no se veía por ningún lado. Un escalofrío recorrió la espalda del Señor Ríos. Al volver la vista a su mano, se dio cuenta que el huevo se había convertido en una piedra. Despavorido, Pedro Ríos lanzo el huevo convertido en piedra lo mas lejos que pudo y volvió corriendo al pueblo, olvidando toda hambre y cansancio que podía haber tenido, jurándose nunca mas volver a ese lugar, se olvido de la vida en el campo y viajo a la ciudad.


Nunca supo que había ocurrido en aquel lugar, pero tampoco pudo nunca sacárselo de la cabeza.

De haberse quedad un poco mas, tal vez el Señor Ríos hubiese oído el sonido del golpe frío de una roca contra otra, y de no haber huido sino ido a investigar, hubiese encontrado una tumba pequeña y sin marca, abandonada a la intemperie. Si tras esto hubiese ido a preguntar al pueblo de quien era esa tumba, y hubiese sido persistente, lo hubieran referido al anciano del pueblo, el viejo José Matos, quien con una mueca desdentada hubiese procedido a contarle como en aquel pueblo hacia años ya, un criminal había muerto a manos de los hombres del pueblo y había sido enterrado en una tumba sin marca en las afueras del mismo, y si tras esto hubiese preguntado sobre la gallina, y la roca, hubiese visto la mueca del viejo tornarse sombría, al oír que “aquel maldito” se estaba intentando comprar la entrada al paraíso.



lunes, 16 de febrero de 2009

Y no fue mas un niño.

El muchacho vio la horda entrar al palacio, y espero.

Había oído la historia antes - En cualquier momento saldrán, lo se, lo he oído, las tropas que el emperador ha ocultado saldrán en cualquier momento.

Esperó.

Esperó en las sombras, viendo el avance de la horda, borrachos de su victoria.

Miro a la obscuridad buscando el movimiento repentino de una sombra que delatara que el avance de los soldados ocultos había comenzado - Los atacaran por la retaguardia, no lo esperaran, comienzan ya a bajar sus armas y a alzar sus voces y sus brazos en triunfo. Creen que la batalla acabo, ignoran el contingente escondido de nuestro emperador.

No los veía aun. Debían venir pronto. Se demoraban demasiado. Están tomando el tiempo necesario, pensó. Si esperan lo suficiente los enemigos bajaran sus armas y les sera mas fácil atacarlos. Pero no ocurría, y el enemigo en vez de bajar sus armas fortificaba el palacio. ¿Porque no salen? ¿Porque no atacan? Ya es hora, !YA ES HORA! - ¡No pueden esperar mas!.

Fue entonces el muchacho se dio cuenta que no había un contingente escondido.

No había una tropa secreta.

Habían sido derrotados.

Cogió su espada de madera y cargo en la oscuridad.

miércoles, 21 de enero de 2009

El Profesor

"Fui profesor de escuela primaria - daba clases en el cuarto grado de una institución privada. Mi método era muy admirado por los padres de mis alumnos y mis compañeros del trabajo, pues ayude a muchos de mis pupilos a darse cuenta de su verdadero potencial y les enseñe a explotarlo.

Existían algunos muy dotados para las matemáticas, con una excelente comprensión del abstracto, otros tenían grandes capacidades de razonamiento lógico espacial, serian grandes ingenieros algún día. Arquitectos, pintores, músicos, los veía todos dentro de esos pequeños niños y me alegraba al ver como gracias a mi ayuda lograban salir.

Les enseñe a no ser egoístas y a compartir sus talentos para el bien de todos - gracias a nuestros pequeños artistas, era el salón mas hermoso del colegio. Gracias a la dedicación de nuestros jóvenes matemáticos ninguna lamina ni cartelera media mas ni menos de lo debido. Aquellos dotados en la biología aprendieron a ayudar a sus compañeros - estoy seguro que algún día serán grandes médicos.

Es algo realmente hermoso el ver todo lo que esos niños pueden lograr."

"Entonces, ¿Porque carajo estas aquí?" Le pregunto aquella masa tatuada que se encontraba junto a el.

El profesor sonrió para si mismo mientras se alejaba de su compañero presidiario, y dijo:

"Porque algunos de ellos solo servían para dar sexo oral.".